HACE 25 AÑOS
Cándido, escribe algo tú de cuando se fundó la Peña, me dicen, y en ese mismo instante hago esta reflexión... ¡Qué manera de llamarme carroza más discretamente!
Sí, hace veinticinco años que un grupo de amigos iniciamos el camino casi sin darnos cuenta de la verdadera realidad de donde partíamos y sin imaginar hasta dónde conseguiríamos llegar.
El presidente de la Sociedad de Artesanos por aquel entonces era el recordado don Benito Alvarez Castelao, quién nos citó en el salón de sesiones del Ayuntamiento en el cual tenía lugar una asamblea de dicha Sociedad, para proponernos más o menos lo siguiente: Si nos encargábamos de tirar los voladores que para la noche del día quince de julio asignaban a SOFECA, que dicho sea de paso, no siempre eran los mismos componentes y faltaba continuidad lo que acarreaba más de un problema al respecto. Como decía, era la comisión de festejos la encargada de quemar los fuegos de Los Nogales, puente de Entrambasaguas y alguno acuático frente a la verbena de Los Nogales.
Después de escuchar la propuesta y pensar que nos darían voladores por un valor de unas treinta mil pesetas, de las de aquella época, aceptamos sin muchos miramientos, no sin antes poner dos condiciones: 1ª) Poder elegir un lugar fijo para tirar la noche del día quince, y 2ª) Como grupo tener entidad e independencia propia. Se acepta lo expuesto y una vez que nos encontramos fuera de la reunión empezamos a cavilar con urgencia, Angelín el del bar La Mina, entre otros, de cómo organizarnos ya que casi estabamos entrando en las fiestas del Carmen.
Quince de julio de 1973. Bude piensa que el Lagarón es la mejor ubicación para tirar la primera vez, ya que es en ese lugar donde celebran la cena de la Sociedad de Artesanos, para pasar al año siguiente a las escuelas de debajo de las Almenas. Por aquel entonces solo el Arbolín y Barriga Hubiera tiraban el día quince, para nosotros sería el bautismo de pólvora ese año, y aunque éramos miniaturas, en cuanto a presupuesto se refiere, no queríamos desentonar y con la pólvora recibida, más la compra por nuestro pequeño grupo de algunas docenas más, decidirnos hacer la tirada a mano, a excepción de dos tablas que nosotros mismos habíamos fabricado supervisados por Lache con la intención de conjugar la vistosidad con la rapidez.
Nos llega la hora señalada (creo que eran las 12 de la noche) y ese puñado de amigos, que más adelante otros nombrarán en este libro, con mucho nerviosismo y una buena mecha en la mano empiezan a soltar sus primeros voladores al aire con una emoción difícil de describir sin haber estado allí y en aquellas circunstancias y sabiendo enfrente a las dos peñas veteranas que también disparaban al unísono. Ansola y otros apurrían, y a media tirada observamos que Tino, Julito, Miranda, y otros, nos estaban cogiendo y tirando nuestra preciada pólvora (no hubo palos porque se retiraron al Lagarón que... si no). Encendimos fuego a las tablas y aquello fue un abrir y cerrar de ojos, salieron todos a la vez y fue tanta la impresión que una vez finalizada la tirada y dándonos nuestros primeros abrazos echamos en falta al apurridor Ansola que estaba escondido en el Pelayo con Julián por el susto de las dichosas tablas.
Pasan las fiestas y ya sin tanta urgencia nos reunimos en el bar Bodegón con la intención de trazar las primeras directrices a seguir para el buen funcionamiento de la Peña.
El primer punto era ponerle el nombre, se barajan varias propuestas y después de mucho estudiarlas e incluso votar, se decide el nombre de la Amistad, motivo éste a que anteriormente habíamos tenido un equipo de fútbol con ese nombre y muchos de nosotros éramos los mismos, más alguno de reciente llegada a la Peña, y por otra parte entendimos que dicho título iba en perfecta intención con nuestra forma de pensar y sentir.
A continuación el uniforme: boina negra con el nombre de la Peña bordado, camiseta blanca con el nombre en el pecho y pantalón oscuro. Confeccionamos estatutos asentados en su correspondiente libro que desde aquel entonces sigue con nosotros e infinidad de actas de las reuniones, algunas de las cuales dignas de grabar en vídeo si lo hubiera.
Nuestra meta, después de pasar algún año, era la de igualar o superar la tirada de las demás Peñas, (había pique). ¿Cómo conseguirlo?..., cuota fija por socio y en verano poner bares en las fiestas, Corias, verbena de San Pedro, etc.
Siguen pasando los años y conseguimos alcanzar nuestra meta: ser líderes; ya existían más peñas y ya es otra manera de obrar, con la cesta de Navidad, ideada por Juan el del kiosco, y la lotería de Navidad con algo de recargo más una cuota ya importante y la admisión de un gran número de socios, logramos un presupuesto anual con un número de cinco o seis cifras.
Estuve fuera de la Peña unos años junto con algún otro socio, pero después de este pequeño paréntesis y entre las peticiones de los amigos y añoranzas propias regresé a este grupo.

Una de las primeras formaciones de la peña La Amistad. Carmen de 1975. Noche del día 15 de julio. De pié Azcárate, Luis, Joaquín, Suso, Balbino, Cachón, Emilio. Agachados. Manolo, Juan, Cándido, Ramón, Venancio, y Mario.
Ahora casi todo es diferente, empezamos una piña de 14 ó 15 amigos y somos sobre los 50 socios, la pólvora se contrata y es la misma pirotecnia quién la dispara, antes casi siempre salía alguno chamuscado, como Joaqui Cachón cuando prendía los platillos volantes a mano y apareció con la camiseta como un colador, o Bude dando fuego a un mortero de diámetro 15 y quedó sordo media noche, o cuando estábamos en la sobrecena del día 15 bajo las Almenas y Miguel Angel soltó un volador sin vara debajo de la mesa (no quedó un alma a 20 metros a la redonda), y muchas e innumerables anécdotas todas ellas reales pero imposibles de plasmar por falta de espacio.
Y sigue pasando el tiempo, tenemos una Peña juvenil que son nuestra cantera, algunos tiran voladores a mano mejor que nosotros, es el futuro, son los que cogerán las riendas de la Peña mayor y a su vez dejarán hueco en la Juvenil a otros, así el ciclo se repite: Yo empecé a los 23 años y ahora mi primera hija ya tiene 20. (Se aproxima el descanso).
¡Esto ya es historia!
Saludos para todos, y un abrazo a las peñas canguesas.
CÁNDIDO VEDE GARCÍA
Julio de 1997
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Peña La Amistad - Cangas del Narcea |
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www.amistad-cangas.com |
® 2006 |
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